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| La Noche del Cometa por María Elena Schlesinger | . Agosto 2012 |
Por Dra.
Silvia Herrera Ubico
El Azar Cultural es
una agenda cultural de publicación mensual que nació en Guatemala en octubre de 2005 por una afortunada casualidad, es
decir, “por azar”. No fue tal vez tan casual el convencimiento de Ximena
Chapero, gráfica; Valia Garzón, promotora cultural y José Manuel Mayorga, fotógrafo
y coleccionista, de que el arte abre horizontes y nos enriquece como ninguna
otra cosa en la vida. Fue bajo esa
premisa que se propusieron conformar un equipo y trabajar para crear un boletín
que informaría de todas las opciones artísticas y culturales del escenario
guatemalteco. De esta forma, quisieron propiciar
encuentros, brindando a los lectores una selección de ese acontecer en la
ciudad de Guatemala, la Antigua Guatemala y otros Departamentos del país. El
reto fue trabajar con pasión, con la mayor perfección y calidad posibles y no
fallar en la puntualidad de las entregas.
A la vez, a lo largo de sus siete años de circulación, esta agenda
propició, casi sin quererlo, un poderoso canal educativo con un alcance de
insospechado impacto.
A lo largo de este tiempo y al revisar las casi 75 portadas creadas para El
Azar Cultural, se fue percibiendo que la historia de la vibrante vida
cultural del país quedaba consignada. Fue muy revelador caer en la cuenta que, mirando hacia atrás, la labor informativa de
esta agenda permitió establecer un recorrido importante de la cultura en los
últimos siete años. Además, su formato,
su manera ágil de llegar a todos y la forma en que ha puesto en valor a quienes
van llevando el pulso del hacer creativo, ha logrado una feliz conjunción de
información acerca del acontecer cultural, el diseño gráfico y la educación.
No obstante, los
logros arriba mencionados habían pasado inadvertidos, pues no se había hecho un
recuento del camino andado por El Azar Cultural. No fue sino hasta que del 17 de febrero al 30
de abril del corriente año se realizó la
exposición Por aZar, en el ArteCentro Graciela
Andrade de Paiz en el Centro Histórico de la ciudad de Guatemala en el marco
del 5to aniversario de dicho espacio cultural.
Dicha exposición reunió 35 obras de arte que dieron inspiración a 35
carátulas de El Azar Cultural y se
trató de un recorrido bien seleccionado de las manifestaciones culturales
realizadas a lo largo de la existencia de la publicación (2005-2012). Al haberlas
dispuesto en una coherente museografía y al estudiar el conjunto, se ha
percibido que, a través de ellas, se puede estudiar la historia del arte de
Guatemala en el siglo XX y principios del actual, a la luz de los siguientes
temas:
- Las diferencias entre el arte moderno y el arte contemporáneo
- Las distintas generaciones de artistas en Guatemala
- Momentos importantes en el arte guatemalteco: Grupo Vértebra, la DS, Imaginaria, Foto30, Fotokids
- Se advirtió que cada obra tiene inscrita parte de la vida de su autor y también del país.
- Se percibió que el paisaje es una constante en el escenario del arte y hay versiones modernas y contemporáneas del mismo.
- Se vieron obras que han sido puntos de partida para otras propuestas, o para una serie significativa en la trayectoria del artista
- Se cayó en la cuenta de la importante presencia de mujeres creadoras, de cómo se han formado y cómo han influido en el escenario artístico.
· - La creciente difusión de obra
gráfica y de la fotografía en la producción artística guatemalteca.
Relatar cada suceso consignado en las carátulas de este mensuario sería una
labor demasiado larga para este espacio, por lo tanto, se ha considerado
pertinente abordar la travesía del arte guatemalteco que El Azar Cultural ha dejado marcada a través de la museografía de la
mencionada exposición. El museógrafo fue
Adrián Lorenzana, director del ArteCentro Graciela Andrade de Paiz y su trabajo
estableció conexiones y ríos subterráneos de afinidad en las obras allí
exhibidas.
El recorrido empezaba con una obra textil de Priscilla Bianchi (Guatemala, 1955)
artista del quilt. Su obra rinde un
homenaje al textil guatemalteco dentro de una geometría y perfección deudoras
del arte abstracto geométrico y, al lado se encontraba un acrílico de estilo
geométrico de Daniel Schafer (Guatemala, 1937-2004), defensor del purismo en el
arte, educador, crítico. Al fondo, la
obra en aluminio reciclado de Luis Díaz (Guatemala, 1939) ponía de relieve
también con su geometría, un momento importante en la historia artística de
Guatemala: la primera galería de arte,
fundada por Schafer y Díaz en los años sesenta.
Viendo en diagonal hacia atrás, se encontraba una escultura en aluminio
y madera de Jamie Bischof (Estados Unidos, 1938), artista abstracto-geométrica
muy activa en los años setenta. Las
composiciones intrincadas y limpias de Dennis Leder (Estados Unidos, 1946) no
podían ausentarse de esta revisión del arte abstracto. Todas estas obras dejaban clara la presencia
del constructivismo y del op art en el arte de este país y se enlazaban
mediante una invisible línea de la amistad entre estos artistas, sus intereses,
luchas y complicidades. Con ello se alude en contraposición y por exclusión al
Grupo Vértebra, movimiento creativo que ha tenido considerable estudio.
Frente a tal geometría se encontraba una obra de Joan Durán (España, 1947),
artista vinculado al expresionismo abstracto, la posguerra contestataria, land
art y la experimentación con fuego y pintura.
En el medio de la sala, la presencia de un torso de Mariadolores
Castellanos (Guatemala, 1958) confirmaba la importancia de su obra en
Guatemala. Esa pieza era parte de la exposición denominada Realidad Distorsionada que fraguó, como muchas obras de esta
artista, el universo de motivos gráficos y objetos en el interior transparente
de sus resinas. Unos pasos más allá, la
escultura en alambre y cristal de Lissie Habie (Guatemala, 1954-2008), rendía homenaje a la desaparecida artista y
su búsqueda de lo espiritual. Al fondo,
la fotografía transferida a serigrafía y colocada en espejo de Irene
Torrebiarte (1970) así también como el espejo
intervenido y aludiendo al diseño que deja la polilla que todo lo carcome, obra
Sandra Monterroso (1974), dejaban clara la presencia de cuatro creadoras
importantes a lo largo de cuatro décadas.
En esta misma sala, la obra de Luis González Palma (1957), una de sus primeras series de fotografías a color y precisamente ya hecha en
Argentina, rescataba la presencia de lo ausente, la nostalgia de alguien que
está sin estar al retratar a una joven en un evocador e inquietante perfil. El diseño de Ximena Chapero para esta
carátula del Azar Cultural destacó lo fantasmal y la ausencia.
En la sala siguiente la discreta presencia y de abrumador impacto de la
obra de la ya desaparecida pintora y escultora Magda Eunice Sánchez (Guatemala,
1946-2008) dialogaba con un emblemático retrato pintado por Carlos Valenti (París,
1988-1912), artista que muere en París, en 1912, al inicio de su floreciente
carrera. Al lado se encontraban dos
obras de importantes creadores: Erwin
Guillermo (Guatemala, 1951), pintor activo desde los años setenta y Efraín Recinos
(Guatemala, 1928-2011), el genio guatemalteco de las artes (arquitectura,
pintura, dibujo) recientemente fallecido.
Los estilos de Sánchez, Valenti, Guillermo y Recinos conversan bien
juntos pues son deudores del expresionismo.
El paisaje no podía ausentarse de esta escena artística. El delicado dibujo
de Alfredo Ceibal (1954), delatando la devastación de la naturaleza; la
fotografía impresa en tela de Regina de Batres (1943) que presenta un razor ribbon del que son presas bolsas
plásticas es una visión urbana actual que representa la violencia y la
contaminación en forma muy poética; el Lago de Atitlán, pintado por Jaime
Arimany (1908-1995) con fuertes trazos y una acabada síntesis cromática, así
como la irónica viñeta en torno al trabajo y el descanso de Jorge de León ponen
de relieve, cada uno con su lenguaje, que el entorno y las actividades humanas
son temas ineludibles en las artes. El
diseño para las portadas del Azar Cultural recogía con interpretaciones
certeras la alusión constante al paisaje.
El emblemático ojo de Rodolfo Abularach (1933), grabado de extremada finura
y profusión de líneas permite pensar cómo en el arte moderno se ha ponderado
particularmente la destreza manual y el dominio técnico. Elemento que reaparece, aunque en una técnica
totalmente distinta, en las litografías de Guillermo Maldonado (1961) que
sobresalen por su sabio manejo de las gubias y formones, por su alto sentido
del lleno y vacío y por los fuertes rasgos de la multitud de rostros que
presenta. Esa pericia técnica fue parte de las obras hechas por Darío Escobar (1971)
de quien los bates de béisbol intervenidos con un fino trabajo de repujado en
plata señalan un periodo de la trayectoria de este artista cuando él aún bruñía
y trabajaba los metales, para señalar esa colonización (primero la española y
luego la norteamericana) que ha sido parte de la historia de nuestro país. Hoy, este importante artista guatemalteco,
diseña sus obras y un equipo de ayudantes las llevan a cabo tal y como proceden
muchos creadores contemporáneos. De manera semejante, Jessica Kairé (1980) ha
creado series de armas en materiales afines a los peluches como una enorme
paradoja de lo lúdico vrs. la violencia.
La gráfica digital del salvadoreño Carlos Cañas
(1924), el collage fotográfico del español Luis Gordillo (1934) realizado por el Taller Experimental de Gráfica (TEG), la
serigrafía de un collage de Jamie Bischof, el grabado de Roberto Cabrera,
crítico de arte, versátil y activo artista desde los años sesenta que conmemora el 2o Salón del Grabado y además
la xilografía de Maldonado representan el actual
auge de la obra gráfica en distintos medios y soportes.
La historia de la fotografía y de
la publicidad mediante el rescate digital de un telón pintado a mano del siglo
XIX y un anuncio vintage de Agfa de
la colección de la fotógrafa Anne Girard aparece consignado por el Azar Cultural y esta muestra. Asimismo, la presencia de la producción
fotográfica de Daniel Chauche (1951) a lo largo
de 30 años que retrata la Guatemala profunda es un referente obligado en la
historia de la fotografía del país que no podía pasarse por alto. Su técnica impecable y su sensibilidad no
deja indiferente a quien observa y que permite muchas lecturas. Otro fotógrafo documental de peculiar relieve en
Guatemala y en Estados Unidos fue Hans Namuth (Estados Unidos, 1915-1990) cuya
colección de retratos de indígenas son un documento importante en el país. También se tomó en cuenta a Andrés Asturias (1978), destacado fotógrafo que, en
la serie Arena Negra abordó los
bañistas del Puerto de San José, Escuintla, Guatemala desde una visión realista
y evocadora. Jean Marie Simon (Estados Unidos, 1954) con la fotografía
documental a color que retrata con crudeza la realidad de distintos estratos
sociales y revela a muchos el conflicto armado en la historia reciente de
Guatemala. Jaime Permuth (Guatemala, 1968) y su estudio sobre rituales de
observancia en la comunidad religiosa en EEUU.
Ingrid Roldán (Guatemala, 1973) con su serie de los Músicos y la foto
del chelo sirve de inspiración a Ximena Chapero para sintonizar en el diseño
del Festival del Centro Histórico en la edición 2011 a cargo de Karen
Betancourt.
Fotokids 20 años Capturando
Sueños también es un hito en la
historia de la fotografía del país. Este colectivo de fotógrafos niños y
jóvenes fue iniciado por la fotoperiodista Nancy McGirr (1961) y es uno de los
más reconocidos en Iberoamérica, pues ha permitido desarrollar la creatividad en
chicos en situaciones adversas y ha sembrado la posibilidad de desarrollar el
talento y la determinación para crear un futuro mejor. También Jose Manuel
Mayorga (1961) ha contribuido con sus creaciones fotográficas a ensanchar el panorama
de este arte en el país. Su segunda muestra
personal fue Revisitaciones, Tarjetas de Visita de la Capital 1992-2006, tuvo
como inspiración la colección de tarjetas de visita del Centro de
Investigaciones Regionales de Mesoamérica CIRMA y revisita este tipo de
fotografías que, alrededor de 1860, democratizó este naciente arte; con su
fotografía de calle lleva registro de las reivindicaciones por el respeto a la Diversidad
Sexual y, siempre en la calle, en las sombras proyectadas sobre las aceras
encuentra los demonios sueltos responsables de la crisis financiera iniciada en
2007 que hasta la fecha se padece.
No podía faltar en la fotografía guatemalteca una alusión a María Cristina
Orive (1931), fotógrafa y pionera junto a Sara Facio, de las ediciones en torno
a la fotografía a través de la editorial argentina La Azotea.
Había un eslabón suelto en la historia de esta disciplina, pues algunas
décadas habían permanecido sin mayor presencia de fotógrafos. El dar a conocer
y la promoción, por parte de sus herederos, del archivo fotográfico de Julio
Zadik (1937-1965) vino a colmar un vacío
con una colección de un valor histórico y artístico invaluable.
Así como la Galería DS, (Schafer y Díaz) marcó un momento importante en el
desarrollo artístico de Guatemala, la Galería Imaginaria en los años ochenta logró
dar un giro y aportar un lenguaje nuevo, crítico y profundo a la producción de
esa década. Luis González Palma y Erwin Guillermo son dos exponentes que fueron
parte de dicha Galería Imaginaria y sus obras en el estilo esa época
permiten rememorarla.
Guatemala es un país rico en artesanías y unas de ellas son las tallas en
madera. Una extensa colección particular de
hondas en cuyo cuerpo se graban todo tipo de figuras fue motivo de un completo
libro que documenta sus características. La colección y la publicación fueron
también reseñadas por el Azar Cultural y el diseño de la portada que los
anunciaba se inspiró en la copiosa cantidad de hondas que figura en ese
conjunto.
Las publicaciones que se mostraron en la exposición en su mayoría fueron
diseñadas por Ximena Chapero (Revisitaciones, Subasta de Arte Latinoamericano
Juannio, Julio Zadik un fotógrafo moderno en Guatemala (1937 – 1965), Bienal de
Arte Paiz).
El escenario artístico guatemalteco también está poblado por importantes
músicos; entre ellos, Paulo Alvarado (1961), erudito en historia de la música y
gran compositor. El teatro asimismo, se ha visto renovado con la presencia de
Francisco Toralla (1978) que cultiva el mimo y la acrobacia. Estos
acontecimientos y muchos otros han sido documentados por el Azar así como las alusiones a video arte y el Festival
Icaro, referente de la creación cinematrográfica en la región. Una mención
aparte el apoyo divulgativo a los importantes
Simposios de Investigaciones Arqueológicas que anualmente ofrecen charlas y ponencias de nacionales y extranjeros
acerca de los resultados de sus investigaciones en el Mundo Maya y que hacen de
este evento una referencia obligada para los especialistas.
Los ficheros de la Biblioteca César Brañas de la
Universidad de San Carlos de Guatemala adscrita a Extensión Universitaria,
aparecen transfigurados en una carátula del Azar como un homenaje a este sitio
obligado para el investigador de historia guatemalteca.
Desde el punto de vista educativo el servicio a la comunidad que el Azar Cultural ofrece ha tenido varias
vertientes. Una de ellas es la exigencia de ordenarse y entregar a tiempo la
información que han tenido los protagonistas de las actividades. Tales
protagonistas son las galerías, los artistas, las distintas instituciones y
organizaciones culturales. Al informar anticipadamente de estas actividades, en
un medio donde no se planifica, permite a los encargados de prensa estar alerta
acerca de lo que ocurre. En un país donde la cultura y el arte no figuran en
las agendas de la mayoría ni en las de los medios de comunicación -el espacio
para tal fin es mínimo-, el azar deja
constancia y a futuro ayuda a la memoria, cosa que está ocurriendo en estos
instantes con esta ponencia.
Otra de ellas es que esta exposición despertó el interés de un buen número
de visitantes, se hicieron visitas guiadas y además una conferencia en torno a
la misma. Las carátulas del Azar
fueron recientemente expuestas en la Universidad Rafael Landívar, institución de la cual su diseñadora, Ximena Chapero,
es exalumna. Esa exposición en dicha
Universidad ha servido de estímulo a nuevas generaciones de diseñadores quienes
han podido apreciar el devenir cultural documentado en la publicación.
En conclusión: cada carátula y cada entrega mensual despiertan una
expectativa que permite a los lectores conocer más acerca del artista o la
actividad reseñada, particularidad que viene a
añadirse a esta publicación.
Además, en 2007
apareció www.elazarcultural.blogspot.com con información virtual
actualizada y referencias a las reseñas de prensa relacionadas con dicha
información. Dicho blog tiene un promedio de 200 visitas diarias.
En complemento al festival de la
fotografía denominado Foto>30 en tres oportunidades, este medio de
información publicó también una edición crítica de fotografía en el momento en que estaban expuestas un buen número
de muestras fotográficas.
El azar es, efectivamente, el detonante de estos encuentros y de esta
historia. Citas alusivas a esta condición ineludible de la vida aparecían en
las paredes de la muestra. Algunas de ellas: “No ha de maravillarnos que el
azar pueda tanto sobre nosotros partiendo de que vivimos por azar”. Montaigne;
“El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, sólo uno para cada uno”.
Mencio;“Entre las cosas que devienen o llegan a ser, unas son producciones de la
naturaleza otras del arte y otras del azar”. Aristóteles; “Los azares de la
vida son tales que toda eventualidad se hace posible”. Andre Maurois marcan el
carácter fortuito e innecesario de las artes y también de la vida y suscriben
su cercana, amable, a veces ignorada y totalmente gratuita y grandiosa
relación.
Con la consigna de que El Azar Cultural es una invitación a viajar a lo
desconocido, a lo inesperado, a través del arte. Siguiendo su programación y asistiendo a las
actividades culturales en Guatemala, nos sirve en bandeja la oportunidad que el
arte da a todo ser humano: ser mejor y perfeccionarse.
¡Que el azar nos acompañe !
Bibliografía

1 comentario:
Muy buena y merecida reseña de Silvia. Gracias por ser parte de nuestro diario azar cultural durante todo este tiempo y el apoyo incondicional a los esfuerzos culturales en nuestro medio. Un abrazo y felicitaciones.
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