viernes, 24 de enero de 2014

Registros por Regina Prado


 La crisis ecológica es,  sin lugar a dudas, un tema que ha emergido en los últimos  años y relacionado al arte para ser más específicos, en los discursos de la eco-estética, dado que existe una emergencia ecológica mundial.    La ciudad de Guatemala vive un cambio climático acelerado debido a corrientes de aire provenientes de ciertas áreas que suelen llevar partículas contaminantes hacia el sur. El viento va en declive. La crisis de contaminación que ha generado la sociedad tecnológica industrial contemporánea le ha dado la bienvenida a otro factor que disminuye la calidad de vida: “la contaminación visual”.  El entorno es alterado de una manera dramática por la cantidad de anuncios, carteles, panorámicos, cables, antenas de telefonía celular y luminosidad, afectando así las condiciones y calidad de vida de los habitantes de una ciudad. 

Las obras de Regina Prado nos hacen cuestionarnos y nos colocan en evidencia este desequilibrio que se vive en la ciudad, desde un punto de vista estético, se enlaza con una fuerte preocupación política de la ecología; en un nivel subjetivo nos cuestiona sobre la condición y responsabilidad respecto a la libertad individual, en un medio ambiente social que nos debemos unos a otros. La artista nos recuerda como los modos de vida tanto individuales como colectivos, se han convertido en “razor ribbon”, esas mallas metálicas llenas de púas que lejos de ofrecernos seguridad, nos aíslan del diálogo, de la convivencia, de la humanidad. 

Regina Prado realiza un registro en fotografía y video sobre  la contaminación del paisaje, el caos urbano-humano, así como la huella que ha dejado un plástico desgastado, elemento que nos hace un llamado de atención a reflexionar sobre el crecimiento desmedido de la ciudad, la producción y el consumo, ¿Es éste nuestro único motor de bienestar? 

La artista delinea una serie de cercas de malla y tótems contemporáneos, crea monstruos sobrenaturales que se desdibujan en la ciudad acechándonos; y es que así es la contaminación, un monstruo que nos vigila o persigue con cautela para no ser notado.
Las obras que se exhiben en estos “registros” de la artista Regina Prado, hacen un vínculo entre arte contemporáneo y ecología política, dado que no se puede desvincular lo estético en los procesos sociales y lo subjetivo.

Sandra Monterroso. 18.01.2014.

 

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